El paso del huracán Matthew por Haití, afectó gravemente a más de un tercio del país dejando, tras su paso, la mayor catástrofe natural en el país desde el terremoto de 2010. Las peores consecuencias fueron la pérdida de vidas humanas, calculada en 493 personas según la Dirección de Protección Civil Haitiana y en más de 1000 personas en todo el país según ciertas agencias de noticias como Reuters.

Haití es el país más pobre de América y de todo el hemisferio norte y, además, el país más vulnerable a catástrofes naturales de ambas regiones. Por ello, Haití ha estado viviendo una situación crítica que aún perdura y que se puede seguir agravando sin una respuesta adecuada a las necesidades de restablecer los medios de vida de la población a corto y medio plazo.

Tras el huracán, el mayor reto ha sido hacer frente a la inseguridad alimentaria extrema para que las cifras de víctimas a razón del hambre, la malnutrición y de enfermedades asociadas no siguiera aumentando indiscriminadamente.

¿Qué problemática abordamos desde SIPV?

El huracán Matthew, de categoría 4, destruyó con su llegada a la isla, alrededor del 80% de las cosechas en los departamentos del Sur, Grand-Anse, Nippes y Sudeste. Con ello, la población haitiana, mayoritariamente rural y agrícola, se enfrentó a no poder cubrir las necesidades alimentarias de la población y a un incremento desmesurado de los precios de los recursos alimenticios. Según el informe de la Coordinación Nacional de la Seguridad Alimentaria (CNSA), el Sudeste de Haití ha perdido entre el 60% y el 80% de la producción agrícola y el 60% de los útiles en el sector de la pesca.

Por un lado, abordamos la atención a la población pesquera de la zona costera de la Commune de Ànse-à-Pitre, Departamento del Sudeste de Haití (concretamente en la Ville de Ànse-à-Pitre perteneciente a la sección comunal de Boucan Guillaume). Estas poblaciones están en la parte más al este del Departamento del Sudeste de Haití y son las que han sufrido más impacto por el huracán, con olas de hasta 7 metros y la pérdida de medios y utensilios de pesca como barcas, anzuelos y redes. El valor de los daños está valorado por el Ministerio de Agricultura y Pesca (MARNDR) en un 60% del total existente antes del huracán.

Por otro lado, el mayor problema generado por el huracán en este Departamento del Sudeste y en especial en el arrondissement de Belle Anse en cuanto a volumen de población gravemente afectada, fue la destrucción de las cosechas, la pérdida de cubierta vegetal (agravando la erosión del suelo) y la muerte del ganado. A esto hay que añadir que una parte de la población ha estado inclinada a talar árboles para la venta de carbón vegetal a fin de conseguir ingresos inmediatos, aumentando así el proceso de desertización y profundizando un ciclo vicioso que genera un empobrecimiento progresivo.

¿Cómo trabajamos?

Desde el año 2009 Solidaridad Internacional viene apoyando y desarrollando en la región iniciativas de gestión de riesgos y desastres, seguridad alimentaria, protección medioambiental y empoderamiento de las mujeres, iniciativas impulsadas por la Coordination Régionale des Organisations du Sud-est (CROSE), que ha sido nuestra socia local desde entonces. CROSE lleva trabajando en el Departamento del Sudeste desde su fundación en 1996, sobretodo en el refuerzo de la producción agrícola y pesquera con las asociaciones locales en las zonas rurales.

Desde 2004, CROSE ha llevado a cabo diversos proyectos con la población sujeto, financiados por múltiples agencias y organismos y también en colaboración con diversos socios internacionales en la zona de  trabajo. Desde ese momento su actividad se incrementó al coordinar diferentes organizaciones locales por todo el departamento, realizando diferentes tipos de acciones, muchas de ellas, de emergencias o de acción post-desastre. Después del terremoto de enero de 2010 su actividad asociada a organismos internacionales se incrementó considerablemente como también sus acciones de emergencia, acción humanitaria y gestión de riesgos y desastres.

¿Qué se está consiguiendo?

La Generalitat Valenciana, la Diputación de Alicante, el Ayuntamiento de Alicante y el Colegio de Abogados, han subvencionado nuestra intervención en Haití.

Gracias a esta financiación, hemos podido apoyar a la población con dos líneas de intervención.

Por un lado, hemos dado soporte a la población pesquera para que se recupere de los daños provocados por el huracán, dotándola de herramientas y materiales dañados y fortaleciendo su capacitación en técnicas sostenibles de pesca y buenas prácticas de conservación de sus herramientas. De esta forma, las familias han podido reprender su actividad, restaurar su capacidad de producción y mejorar sus condiciones de vida.

Por otro lado, estamos reforzando la capacidad productiva agrícola de la población más vulnerable de las communes de Thiotte y Anse-a-Pitre (pertenencientes al arrondissement de Belle Anse), a través de la mejora del suelo, de la producción sostenible y de la comercialización.

En estas secciones communes se están sembrando 25 hectáreas de tierra con cultivos de frijol, maíz y ñame y 3,5 km de cárcavas y barrancos serán tratados con terrazas para recuperar el suelo a medio y largo plazo y evitar la fuerte erosión y lavado del suelo para que en un futuro puedan recuperarse como zonas cultivables. Además, 200 metros lineales de cárcavas más profundas serán tratadas con diques de gavión contratando hombres y mujeres afectadas por el paso del huracán en los trabajos.

También se están llevando a cabo tareas de ensamble y distribución de silos de metal, que proporciona almacenamiento y disponibilidad de semillas de calidad y adaptada a las condiciones climáticas de la zona.

La acción responde a la necesidad de dar autonomía a la población vulnerable, facilitando que sean partícipes del control de la producción y la comercialización de sus propios productos y así no depender de una economía de trabajo caracterizada por una alta inestabilidad y la venta de los stocks justo después de las cosechas. Estas actividades incluyen el fortalecimiento de las capacidades de organización entre las organizaciones y asociaciones locales existentes.

La acción que se plantea es consistente con la política agrícola nacional del Gobierno y de acuerdo con el enfoque nacional para la seguridad alimentaria, en la que los ejes prioritarios se basan en la mejora de los factores de producción, apoyo para la recapitalización de las explotaciones y  mejora de la estructura de la producción agrícola y del valor añadido de la esta.

Proyectos y financiadores:

‘Atención de emergencia a la población pescadora de Ànse-à- Pitre afectada por el paso del huracán Matthew’

Ayuntamiento de Alicante: 19.995,25€

‘Promoción de la soberanía alimentaria a través de la producción agrícola y la reducción de la vulnerabilidad ante desastres en la mitad este del arrondissement de Belle-Anse, Haití’

Generalitat Valenciana: 155.720,00€

Diputación de Alicante: 10.000,00€

Colegio de abogados: 2.000€

Financiadores

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